La mediación es un proceso de resolución de conflictos en el que un tercero neutral (el mediador) ayuda a las partes involucradas a comunicarse, negociar y alcanzar un acuerdo mutuamente satisfactorio. No impone una solución, sino que facilita la comunicación y el entendimiento entre las partes.
La mediación es una forma de resolver los conflictos de forma rápida y económica. Pero, sobre todo es confidencial. Es un proceso en el que todas las partes salen beneficiadas.
Acudiendo a la mediación, no renuncias a ningún derecho, si no se llega a ningún acuerdo, se puede iniciar la vía judicial.
Cualquiera de las partes puede acudir a un mediador y éste le indicará si es viable y los pasos a seguir.
El mediador es un experto neutral e independiente que ayuda a las partes a mejorar la comunicación, propiciando el entendimiento entre ellas. El mediador tratará de reducir el nivel emocional de las partes para que sean capaces de valorar sus necesidades y así llegar a acuerdos que satisfagan a todas las personas en conflicto.
La mediación es útil para todos los conflictos en los que el diálogo está roto. O no se sabe cómo solucionar el conflicto porque no se ven claros los intereses de las partes. Cualquier momento es bueno para iniciar una mediación, incluso si ya está iniciado un procedimiento judicial, paralizándose este durante la mediación.
El profesional de mediación estudiará la solicitud y designará al mediador correspondiente para tratar el conflicto concreto.
No hay una duración determinada, se ajusta a las necesidades de cada asunto. Lo que es seguro es que será más rápido que un proceso judicial.
En principio, no es obligatoria la asistencia letrada. Pero, ya que el mediador no puede asesorar a las partes, éstas pueden estar asistidas por un abogado. Sobre todo, en la redacción del acuerdo puede ser muy relevante.
El acuerdo de mediación, si es elevado a escritura pública ante notario, equivale a una sentencia judicial. Se trata de un contrato privado de obligado cumplimiento por las partes.
En mediación hay un nivel de cumplimiento de los acuerdos muy superior a las sentencias judiciales. Al ser un acuerdo consensuado y voluntario las partes se sienten capacitadas para llevar acabo dicho acuerdo.
Si no se llega a ningún acuerdo, las partes pueden iniciar un procedimiento judicial u otra forma de resolución de conflictos.
Es recomendable solicitar presupuesto para cada caso concreto.
En cualquier caso, los costes de una mediación son muy inferiores a un procedimiento judicial, por ejemplo.
La Ley 5/2012 de 6 de julio, de Mediación en asuntos civiles y mercantiles, establece que “El procedimiento de mediación y la documentación utilizada en el mismo es confidencial. La obligación de confidencialidad se extiende al mediador, que quedará protegido por el secreto profesional, a las instituciones de mediación y a las partes intervinientes de modo que no podrán revelar la información que hubieran podido obtener derivada del procedimiento.”